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María Jesús Vallejo

Es difícil encontrar una definición de maternidad. Basta con escribir la palabra en el buscador de Google para darse cuenta de que no hay un acuerdo social más allá de la experiencia de dar a luz. Ni siquiera la Real Academia Española la tiene entre su diccionario. Parece que la definición varía de mujer a mujer. 

Esther Vivas, periodista española, en su obra Mamá desobediente. Una mirada feminista a la maternidad, arranca con la siguiente afirmación: “El ideal materno oscila entre la madre sacrificada, al servicio de la familia y las criaturas, y la superwoman capaz de llegar a todo compaginando trabajo y crianza”.

La maternidad debería ser una decisión. Pero esta capacidad para elegir no es aislada, depende del acceso a métodos anticonceptivos, de la educación sexual y reproductiva, de las políticas públicas relacionadas a la salud sexual y reproductiva, de la despenalización -o penalización- del aborto, de los estigmas y creencias sociales.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2020, 47.000 mujeres mueren cada año por complicaciones derivadas de abortos en condiciones de riesgo y más de 16 millones de adolescentes dan a luz, producto de violaciones y embarazos no deseados. 

Cada 10 de mayo se celebra el día Internacional de la Maternidad libre y Voluntaria. Y es un día importante para hablar del tema desde una perspectiva de derechos, libertades, autonomía y autodeterminación sobre los cuerpos de las mujeres. 

Por eso conversamos con seis mujeres, madres y no madres, para conocer sus experiencias y opiniones acerca de la planificación familiar, los métodos anticonceptivos, los cuerpos gestantes y, sobre, todo, el ideal social que dicta que la mujer no está completa si no da a luz. Acá sus testimonios contados en primera persona. 

Andrea Hernández

“Si, creo que la maternidad debe ser y creo que es libre y voluntaria. Aunque es preciosa, la realidad es que también  es muy sacrificada y si no hay disposición de la mujer todo se hace mucho más cuesta arriba. En mi caso no fue difícil elegir ser mamá. Creo que desde muy joven supe que quería serlo, así que cuando sucedió estuve muy feliz, además que estoy casada con un hombre que también anhelaba ser papá, así que compartir ese deseo juntos me hizo sentir mucho más tranquila.  (…) No fue súper planificado, pero estábamos abiertos a la vida. Sabíamos que en cualquier momento podía quedar embarazada y estábamos tranquilos al respecto, pero tampoco era que contaba los días para obligarme a salir embarazada. Sí creo que es buena la planificación, porque estar bien económica y anímicamente es importante y bueno para la familia. También creo que aunque uno desee que las cosas estén dadas a la perfección a la hora de tener un hijo, no siempre sucede, por ejemplo, yo tuve un embarazo y estoy maternando en medio de una pandemia mundial y eso no estaba planificado, pero creo que es muy importante el acuerdo con la pareja, trazarse metas en común y planificar en conjunto. No uso métodos anticonceptivos por elección propia, no porque no pueda tener acceso a ellos o no pueda pagarlos, de hecho, acá en Chile los regalan en las instituciones públicas de salud. No creo que la maternidad sea indispensable para la mujer, creo que no todas las mujeres nacieron para ser mamá. Creo que siempre la maternidad es libre y voluntaria, va más allá de parir un hijo. Es tener la disposición  de criarlo y eso se hace en completa libertad”. 

Alexandra López 

“Pienso que sí tiene que serlo, pero al momento de tener relaciones sexuales sin protección, como adultos que deberían ser las personas, hay que pensar que, lógicamente, podría ocurrir un embarazo. Con esto quiero decir que no estoy de acuerdo con el aborto de mujeres, que por ‘un pelón’ ya no quieren al hijo. Piensen en lo que están haciendo y sus consecuencias. (…) Toda la vida anhelé convertirme en madre y agradezco mucho a Dios que ahora me dio la oportunidad. Sí planificamos, aunque desde el año pasado lo intentábamos y nada, entonces justo en este el momento que sucedió, no lo esperábamos. Pero el tiempo de Dios es perfecto, ahora estamos muy felices esperando a nuestra nenita. Durante 5 años usé un implante subdérmico llamado Jadelle, me fue excelente. Al momento de retirarlo, porque llegó su tiempo de caducidad, decidimos no usar métodos anticonceptivos, ya que buscamos ser padres. Pienso que es relativo (la decisión de ser madre), depende de cada mujer y lo que ella quiera para su vida, existirán unas que no lo vean indispensable y otras que sí. En mi caso lo es, puesto que siempre quise ser mamá. (…) Estamos en Venezuela, donde todo el mundo hace lo que quiere, además de eso, en la actualidad las mujeres estamos muy empoderadas, cosa que nos permite ser, estar y sobretodo decidir”. 

Daniela Alvárez

“La maternidad sí debe ser libre y voluntaria. En mi caso, sí fue mi elección; ya veníamos planeando hacer nuestra propia familia. Aunque esperando que la cosa se arreglara y viendo que no se arreglaba sino que empeoraba, decidimos tener a nuestra bebé. Es difícil, claro está, pero si uno no arriesga, no tiene nada y mucho más como esta la cosa acá pero para todo hay solución y estamos muy felices por ello. (…) Sí usé (métodos anticonceptivos) y los dejé de utilizar cuando planificamos. Sí podía pagarlos pero me pongo en lugar de otras personas y es algo costoso y más para el que no tiene ingresos diarios. La maternidad no es indispensable, eso depende de la mentalidad de cada persona. Hay quienes no quieren y otras que anhelan tenerlos. No creo que la maternidad sea libre en Venezuela, porque hay personas que no tienen para comprar ni un paquete de harina, mucho menos para gastar cinco dólares en un blíster de pastillas anticonceptivas, entonces al no poder comprarlas se ven en la necesidad de salir embarazadas. Aunque haya mil formas para cuidarse”. 

Yhailexy Ruíz 

“Sí, totalmente. La maternidad debería ser libre y voluntaria. No forma parte de mis planes. (…) Tener un hijo es una vida que va a depender de ti, estar listo emocional, psicológica y económicamente para darle una vida digna a un niño debería ser sumamente importante. Yo utilizo pastillas. Es difícil conseguir aquí en Venezuela la marca que suelo usar, cambio de marca constantemente también por el precio. Pero, hasta ahora, llevo 10 años tomando pastillas. En general me hacen sentir cansada y el rollo de las hormonas ha colaborado con mi aumento de peso, pero regulan mi menstruación y alivian un poco el dolor menstrual. (…) Hay muchas maneras de sentirse plena pero nos han enseñado toda la vida que tienes que ser mamá para sentirte realizada como mujer. Es una lucha constante conmigo misma, sobre todo mientras más me acerco a los 30, ja, ja, ja. Creo en Venezuela la maternidad no es libre y voluntaria. El aborto no es legal, el sistema de adopción es prácticamente inexistente y además, está la cultura social que te empuja a ser mamá si eres mujer y si no lo quieres, eres mala persona o ya cambiarás de opinión”.

Andrea Rodríguez

“Sí, claro. La maternidad debería ser libre y voluntaria. No me llama la atención y no me veo como madre. (…) Traer vida al mundo es una responsabilidad gigantesca, y para darles una vida digna a tus hijos necesitas estar consciente no solo de tu responsabilidad en toda la parte emocional sino también en la parte económica. No puedes pensar en un hijo como un capricho y tampoco puedes abandonar tus metas de vida por tu familia. Debe haber un balance entre tus expectativas o proyectos personales y de familia. Ser madre es una etapa nueva de tu vida, que tú decides si quieres tener o no, pero no debe ser visto como un sacrificio o abandono total de tu persona y por eso también me parece fundamental la planificación familiar: para reconocer que estás preparada y en una posición económica estable; también para tomar voluntariamente ese nuevo paso en tu propio camino de vida. (…) No uso métodos anticonceptivos hormonales de ningún tipo. Solo uso preservativo y método del ritmo porque, afortunadamente, tengo un ciclo menstrual estable que me permite llevar control de mis días fértiles. Los métodos hormonales me parecen de difícil acceso en Venezuela y honestamente me dan miedo por los efectos secundarios que puedan provocar en mi cuerpo. Por eso los evito, pero estaría dispuesta a probar alguno si tengo seguridad de conseguirlo y un presupuesto suficiente para mantenerlo. (…) La maternidad es decisión de cada mujer. (…) Me atrevería a decir que la mayoría de los embarazos (en Venezuela) no son planificados. Hay poco acceso a métodos anticonceptivos y, además, me parece que se tiene la creencia de que toda mujer debe ser madre. También, temas como el aborto siguen siendo muy rechazados en el grueso de la población y no hay muchas opciones para las mujeres en cuanto al control que pueden tener sobre la maternidad”. 

Wanda López 

“Nadie más que la futura madre debe decidir si tener hijos o no. En mi caso, no fue algo que buscamos, pero tampoco evitamos. Siempre nos cuidamos con preservativos, pero el día que no lo hicimos, quedé embarazada. Al principio fue un choque, no estaba en mis planes y sentía que me iba a paralizar mis metas. Luego cuando lo vi por primera vez en el eco, me di cuenta de que era un sueño hecho realidad. Siempre quise ser mamá, me recuerdo jugando a serlo cuando era una niña. Esta vez era de verdad y con mucho amor me preparé para la llegada de mi bebé. (…) No hubo planificación familiar. Ninguna. Él siempre quiso ser papá, pero no estaba en nuestros planes a corto plazo. Pero sí, es muy importante. La planificación te permite estar preparado para lo que viene, que no es nada fácil ni accesible. Tener un bebé implica más que trasnochos y bultos de pañales. Es una responsabilidad constante, que amerita entrega y muchas veces, varios gastos económicos. (…) Usaba preservativos. Era lo más fácil de adquirir. Justo un mes antes de quedar embarazada, mientras esperaba que llegara mi periodo, me había comprado tres paquetes de pastillas anticonceptivas, que finalmente no utilicé. (…) Las mujeres deben ser (y hacer) todo aquello que las haga felices y eso no siempre implica ser mamás. Aunque estaba en mis planes tener un hijo (y quisiera otro), antes de tenerlo estaba contenta con mi vida, con lo que estaba logrando y con las metas que me había trazado. Ahora es todo exactamente igual, pero con un bebé. No hubo mayor modificación emocional porque era algo que quería hacer en algún momento de mi vida. Pero conozco muchas mujeres que tienen sueños y metas que no incluyen hijos y eso está bien. Mucha gente cree que solo las mujeres con hijos están realizadas y son realmente felices, pero la verdad es que no. El mundo está lleno de mujeres que decidieron no tener hijos y que andan por el mundo disfrutando de lo que son. Eso, para mí, sí es indispensable, que cada mujer haga lo que la motiva, no lo que es socialmente correcto.  (…) En cadena nacional, el presidente ha mandado a parir para que las mujeres reciban un bono. Es tan libre (la maternidad) que el gobierno no se preocupa por educar a la población en materia de salud sexual, no hacen campañas de concientización sobre las infecciones de transmisión sexual, muchos menos promueven la lactancia materna o se preocupan, realmente, porque los centros médicos ofrezcan partos humanizados. En Venezuela hay violencia obstétrica. Hay cientos de casos de embarazo adolescente. Hay desinformación y hay una gran población que trae al mundo a niños sin quererlos, sin poderlos sostener ni física, ni emocionalmente”.