Día de la Visibilidad Trans: la identidad como clave esencial hacia la dignidad y la salud

Cada 31 de marzo se celebra el Día Internacional de la Visibilidad Trans como una forma de visibilizar y denunciar la discriminación que sufren estas personas en todo el mundo, y que les presenta grandes dificultades. En un contexto como el venezolano, entender el rol que juega la  identidad en el acceso a derechos es crucial para lograr la igualdad de las personas. 

Fecha: 31/03/2026

Elaborado por: Valeria Carrasquel y Verlaine Rosales

Revisado y editado por: Kimberley González Mijares

El derecho a la identidad representa la base fundamental que permite a cualquier individuo interactuar con el Estado y acceder a servicios públicos, sin embargo, en Venezuela las personas trans enfrentan una fuerte contradicción social, en donde su presencia es muy visible ante el estigma, pero permanecen inexistentes ante la ley. 

La ausencia de mecanismos legales para el reconocimiento de la identidad de género crea una brecha fundamental que impide a las personas acceder a  sus derechos. Lo anterior, aunado a condiciones económicas restrictivas, transforma actividades cotidianas como acceder a salud, alimentación o un empleo digno, en desafíos complejos. 

En este sentido, la ausencia de leyes antidiscriminatorias restringe el acceso de las personas trans a derechos fundamentales, como la atención en salud, generando exclusión en los servicios médicos, estigmatización, trato inadecuado y la desatención de sus necesidades específicas, lo que con frecuencia las obliga a postergar o evitar la búsqueda de atención.

Ejemplo de esto, son las mujeres trans, quienes ante la ausencia de un documento legal que reconozca su identidad, se enfrentan día a día a vulneraciones a su dignidad. Estas circunstancias las posicionan en situaciones de salud precarias, en comparación al resto de las personas, lo que las empuja a alejarse de centros de atención médica por miedo a ser discriminadas. 

Una de las barreras más críticas que enfrenta la comunidad trans de Venezuela se manifiesta en el sistema de salud, en donde encuentran impedimentos institucionales que generan situaciones discriminatorias, que suelen estar acompañadas de actitudes estigmatizantes por parte del personal médico. 

El reconocimiento de su identidad representaría la clave del acceso a un sistema justo en donde puedan obtener oportunidades equitativas, y así combatir algunas de las desigualdades que les limitan.

Personas trans y VIH: ¿El estigma es más letal que el virus?

Según datos de ONUSIDA, las mujeres trans son un grupo en situación de vulnerabilidad que se encuentra en mayor riesgo de contraer VIH debido a que se encuentran expuestas a trabajos sexuales e informales. Esto se debe, principalmente, a que al no coincidir su expresión e identidad de género con la identidad reflejada en sus documentos legales, son expuestas a barreras estructurales que limitan sus oportunidades laborales.

Históricamente, la discriminación en Venezuela ha afectado en gran medida la adherencia al tratamiento antirretroviral (TAR) en personas trans, el cual representa la base de atención y bienestar para las personas con VIH, quienes además de enfrentar barreras estructurales, lidian con el estigma, el qué dirán y cómo pueden ser percibidos en distintos ámbitos sociales. El temor a la discriminación impide la asistencia efectiva y continua a los centros de salud, lo que se ve agravado por la Emergencia Humanitaria Compleja (EHC) que atraviesa el país. 

Muchas veces, ir a un centro de salud implica verse expuesto a situaciones traumáticas como invisibilización, malgenerización, burlas y discriminación, escenarios que en ocasiones, pueden afectar las percepciones de las personas sobre su salud y bienestar. 

Adicionalmente, según investigaciones propias de Acción Solidaria, la falta de actualización en protocolos para la atención de personas trans, hace que el sistema de salud venezolano no esté preparado para atender este tipo de casos.

La discriminacion estructural en el país trasciende el prejuicio social, convirtiéndose en un obstáculo para la adherencia al TAR. Cuando el sistema de salud somete a las personas trans a la invisibilización y el maltrato, envía un mensaje que invalida sus derechos. 

Erradicar estas barreras requiere no sólo de garantizar el suministro de medicamentos, sino también de entender la corresponsabilidad en la adherencia a los tratamientos, y reconocer el rol que juega el sistema público de salud, junto a la sociedad, las redes de apoyo y la propia persona. Es necesario transformar las instituciones en espacios de afirmación donde la identidad de género no sea catalogada como un riesgo, sino más bien como una garantía de dignidad.

Garantizar el acceso a servicios de salud de calidad no solo constituye una obligación del Estado, sino un imperativo de justicia y derechos humanos. Desde Acción Solidaria, en el marco del Día Internacional de la Visibilidad Trans, reiteramos que no es posible avanzar en prevención, atención y bienestar sin el reconocimiento pleno de la identidad de género. Esto implica no solo asegurar tratamientos y servicios, sino también transformar el sistema de salud en un espacio libre de discriminación, donde cada persona pueda ejercer sus derechos con dignidad, seguridad y sin temor.