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Por: Juan M. Rodrigues Goncalves

El pasado 13 de febrero llegaron al país 100 mil dosis de la vacuna Sputnik V, provenientes de Rusia. De acuerdo con la información aportada por las autoridades del gobierno venezolano, se trata del primer lote, de un total de 10 millones de dosis  que tienen acordadas, y que estarían llegando en el transcurso de las próximas semanas. 

La llegada de estas dosis ha estado rodeada de mucha incertidumbre. Ayer, el Presidente Nicolás Maduro, afirmó que el Estado venezolano había invertido 200 millones de dólares, en la adquisición de esas 10 millones de dosis. 

Ahora bien, partiendo de esas cifras, tenemos que el costo por dosis de la vacuna Sputnik V es de menos de 10$, razón por la cual existe una disparidad entre el monto anunciado por el Presidente, y lo que las autoridades Rusas han dicho que cuesta realmente. Por otro lado, Venezuela, a través del mecanismo COVAX tendría asignadas poco más de un millón de dosis de vacunas de AstraZeneca, cuyo costó serían unos 10$ por dosis, según cifras aportadas por Jarbas Barbosa, subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). En otras palabras, las vacunas adquiridas a través del COVAX, serían más económicas que la opción elegida por el gobierno venezolano.

Asimismo, otra situación que ha generado incertidumbre es la escasa información que hay en torno al plan de vacunación que se implementará en Venezuela. Maduro anunció que la vacunación comenzaría el 18 de febrero, y la población prioritaria en ser inmunizados en esta primera etapa de evacuación son: el personal médico y sanitario, las 14 mil brigadas que visitan casa por casa, al personal del trabajo social, al personal de seguridad y las autoridades, entre ellas los diputados a la Asamblea Nacional. 

No obstante, frente a los anuncios hechos por el Presidente Maduro cabe preguntarse ¿Cuál fue el criterio utilizado para priorizar al personal de seguridad, sobre otros grupos que son más vulnerables (como los adultos mayores)? ¿Cuándo serán vacunados estas poblaciones de mayor riesgo? En España, por ejemplo, la primera y segunda etapa de vacunación contempla la inmunización  de residentes y personal de centros de atención de personas mayores, al personal sanitario, personas mayores de 80 años, entre otros, sin embargo, en ninguno de los grupos a vacunar anunciados por el Gobierno Español, se encuentran personal de seguridad o autoridades públicas.

Otro ejemplo a destacar es el caso colombiano. De acuerdo a cifras aportadas por el Ministerio de Salud de ese país, Colombia cuenta con 61.5 millones de dosis de vacunas en total, con lo cual planean inmunizar a poco más de 35 millones de personas. En ese país, y aun contando con una cantidad de dosis importantes ya disponibles, la vacunación comenzará el próximo 20 de febrero, y siguiendo el Plan Nacional de Vacunación. 

De acuerdo con ese plan de vacunación, las autoridades de seguridad serán inmunizadas en la tercera etapa de vacunación. En el caso venezolano, sin un plan claro de vacunación, este sector será vacunado durante la primera etapa, sobre grupos más vulnerables e incluso los docentes de todos los niveles de educación, quienes estarían regresando a clases en marzo, de acuerdo con los anuncios hechos por Maduro.

No existe un plan estructurado de vacunación, que contemple además los retos que representará la vacunación masiva en Venezuela, con capacidades de atención médica seriamente diezmadas por la Emergencia Humanitaria Compleja (EHC), lo cual es una situación alarmante, tomando en cuenta la situación particular que vive el país. 

En otro orden de ideas, el Presidente Maduro hizo referencia a la posibilidad de permitir que el sector privado pueda importar y aplicar vacunas. A pesar de ser una medida que pudiera ser positiva, debe ser tomado en cuenta la profunda crisis económica y social que vive el país y que pudiera obstaculizar el acceso a vacunas de una parte importante de la población, el Estado venezolano debe poder garantizar el acceso gratuito a la vacuna, especialmente a los sectores sociales más pobres.

Mientras el panorama sobre la vacunación en Venezuela no es claro, en la región la mayoría de los países han dado avances significativos en este ámbito: Chile, Brasil, Costa Rica y Argentina están a la vanguardia en la Región. México prevé vacunar a todas las personas mayores de 60 años para abril de este 2021.

Ante esta situación, Venezuela necesita que sea estructure un plan de vacunación con participación de todos los sectores de la vida nacional, con la intención de determinar los sectores prioritarios, entre los cuales deben estar el personal de salud, las personas mayores de 80 años y demás personas con condiciones de base que los coloca en particular riesgo ante el COVID-19. Asimismo, el plan debe además contemplar todos los aspectos logísticos para la distribución, conservación y aplicación de las vacunas en el país.