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Por Naiguel J. Baspe

La flexibilización de la cuarentena en Venezuela durante el mes de diciembre ha dejado ya 13 trabajadores de la salud fallecidos (7 del Zulia, 3 del Táchira, 1 de Lara, 1 de Mérida y 1 de Monagas). Estos, se suman a los 234 decesos confirmados por medios de comunicación desde que iniciara la emergencia en marzo de este año, aunque, la organización de sociedad civil Médicos Unidos, indica que esta cifra asciende a 286 personas.

Desde que se relajaron las medidas para las festividades decembrinas, más personas han comenzado a salir a comercios, a reunirse con sus allegado y también a relajar la protección individual. Esta, es la consecuencia directa del incremento del número de pacientes con COVID-19, así lo indicó el especialista infectólogo Julio Castro, quien es profesor del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad Central de Venezuela (UCV), lo que empeora el panorama de salud para los venezolanos, en especial, para enero del 2021.

Para dar un ejemplo, las clínicas privadas en Caracas no tenían desde noviembre pacientes hospitalizados con COVID-19, pero para la tercera semana de diciembre, ya se habían reportado al menos 100 casos que requirieron hospitalización.

Según los reportes del gremio médico venezolano, la situación de los centros de salud públicos en las regiones ha empeorado. Tal es el caso del Estado Lara, que de acuerdo con cifras aportadas por el Colegio de Médicos, 1 de cada 6 residentes del Hospital Antonio María Pineda está contagiado por COVID-19. Dentro del servicio de Cirugía ya hay 20 médicos aislados. En el servicio de Traumatología, 10 especialistas están bajo vigilancia médica, mientras que Medicina Interna tiene a 6 personas contagiadas.

 

Medidas Paleativas

A pesar de que el gobierno de Nicolás Maduro no se ha pronunciado sobre los casos recientes de fallecimientos del personal sanitario en el país, han informado que se ha avanzado en medidas para frenar la propagación del virus en la población, entre las que destacan: el confinaminto obligatorio durante la primera quincena de enero y la compra de la vacuna rusa Sputnik V.

Representantes del Estado firmaron este martes 29 de diciembre un contrato para adquirir suficientes dosis como para vacunar a 10 millones de personas contra el COVID-19 en Venezuela. La vacuna rusa Sputnik V es hasta ahora, la única en ser anunciada oficialmente para su aplicación en Venezuela, aunque aún no se ha indicado el plan de vacunación, solamente se informó que se iniciará en abril del 2021.

Sin embargo, el asesor de la Comisión de Expertos en Salud de la Asamblea Nacional, Julio Castro, así como equipos técnicos y actores humanitarios, están en la búsqueda de otras opciones para la entrada de más vacunas al país, lamentablemente, debido a la deuda que mantiene Venezuela con la Organización Panamericana de la Salud (OPS), no se puede acceder a su fondo rotatorio, el cual, es un mecanismo que permite a los Estados la compra masiva de medicamentos, reactivos, insumos y vacunas con otros países de la región con el objetivo de reducir los costos y tener acceso a bienes de calidad.

Por otra parte, la OPS envió a Venezuela 80 toneladas de equipos de protección personal para los trabajadores de la salud, en el marco del acuerdo de colaboración entre el Ministerio de Salud y el equipo asesor de la Asamblea Nacional de Venezuela. Detallaron la llegada de 40 mil lentes de bioseguridad, 300 mil mascarillas N95, 400 mil batas de bioseguridad, 1 millón de tapabocas quirúrgicos y 1 millón de guantes en tres vuelos humanitarios que aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Maiquetía los días 3, 7 y 11 de diciembre.

La pesadilla que ha traído la pandemia por COVID-19 parece aún lejos de terminar, con un  escenario incierto para el 2021 para Venezuela que: atraviesa una Emergencia Humanitaria Compleja (EHC) desde el 2016, tiene una grave opacidad de información/cifras, no posee un plan claro de vacunación, ni medidas efectivas y sostenibles que eviten la propagación del virus (como el rastreo de contactos y la aplicación de pruebas PCR). A todo lo anterior, se suma, además, que el martes pasado se reportó el primer caso de la nueva cepa de Coronavirus en Chile, que, aunque no parece ser más mortal, si es más contagiosa.