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Fecha: 18/jun/2020

Natasha Saturno Siñovky

La historia de los trasplantes de órganos en Venezuela es un ejemplo del lamentable e importante retroceso de nuestro Sistema Público de Salud que ha habido en la última década. De pasar a ser uno de los primeros países en realizar trasplantes en la década de los sesenta, pasamos desde mayo a cumplir tres años de la suspensión del Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (Spot).

Un poco de historia

En la región los primeros países en realizar trasplantes renales fueron Argentina (1957), México (1963), Brasil (1964), Perú (1964) y Colombia (1965), Venezuela los siguió de cerca, ya que, en el año 1967, el Dr. Bernardo Rodríguez Iturbe realizó el primer trasplante renal en el Hospital Universitario de Maracaibo, y apenas un año después, se realizó en el país el primer trasplante de corazón y el primer trasplante de riñón con un donante vivo, todos estos hechos sentaron hitos importante en el país y revolucionaron la vida de miles de personas.

Con apoyo de la Organización Nacional del Trasplante de Venezuela (ONTV) fundada en 1997 para ejecutar el Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (SPOT), se logró entre ese año y el 2014 realizar alrededor de 3.250 trasplantes en el país.

La actualidad

Sin embargo, por orden del Ministerio Popular para la Salud (MPPS) el SPOT pasó a manos de la Fundación Venezolana de Donaciones de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene) en el año 2014, aunque, el mismo MPPS suspendió el programa en mayo de 2017 permitiendo solamente los trasplantes con donante vivo, dejando de acuerdo a lo indicado por la ONTV, al menos a 700 personas sin la posibilidad de acceder a esta cirugía, sin contar las aproximadamente 5.000 personas que se encuentran en lista de espera, de hecho, se calcula que al menos 70 de esos casos hubiesen sido niños, niñas y adolescentes pacientes del Hospital JM de los Ríos y del Hospital Militar Carlos Arvelo.

Aparte, se advierte que al menos 3.000 personas trasplantadas corren riesgo de perder sus órganos por el continuo desabastecimiento de inmunosupresores como Tacrolimus que se indica en el 70% de los casos. En 2019 hubo 60% de desabastecimiento de inmunosupresores que entrega el Instituto Venezolano de Seguros Sociales (IVSS).

¿Otras opciones?

Por la situación actual, las únicas opciones que tienen las personas que requieren trasplantes son apenas tres centros asistenciales de salud privados ubicados en el Distrito Capital, solamente el tratamiento inductor que requieren recibir estas personas antes de someterse al trasplante ronda en los 25.000$ de acuerdo a la ONTV, sin contar, que los medicamentos inmunosupresores mensuales que debe tomar la persona por el resto de su vida para evitar el rechazo del órgano pueden llegar a costar hasta 700$ mensuales, en un país, donde el salario mínimo integral es de 3,9$ mensuales, de acuerdo al cambio oficial del Banco Central de Venezuela para la fecha de este artículo.

La otra opción, ya la conocen más de 5 millones de venezolanos, y es la de migrar a otro país en búsqueda de mejores condiciones de vida, o en el caso de estas personas, en la búsqueda sólo de vida.