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Francisco, un ingeniero petrolero de 27 años, y Sofía, estudiante de medicina de 20 años, fueron rescatados de una estación de autobuses de Manaos, Brasil, donde tenían cinco días durmiendo sin apenas nada que comer. Ambos habían dejado Venezuela para darle un futuro mejor a su hijo.

La pareja, cuyos apellidos son omitidos por protección, son un caso de los venezolanos que emigran a Brasil, donde el número de solicitudes de refugio de los ciudadanos de Venezuela aumentó un 245 por ciento en 2018, de acuerdo con datos recientemente divulgados por Acnur, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados.

“El año 2018 fue el más alto en el número de solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado. Esto se debe a que el flujo de desplazamiento venezolano ha aumentado exponencialmente”, dijo Acnur.

Fuente: El Nuevo Herald