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Para el doctor Ruy Darío Medina Morales, ex director del Hospital Central “Antonio María Pineda” de Barquisimeto, ex director regional de Salud y, además, uno de los médicos de mayor trayectoria pública y privada del Estado Lara, la salud en esta entidad federal “pudiera decirse que va ya para terapia intensiva, dada la gravísima situación en que se encuentra”.

En declaraciones para este diario, Medina aseveró que “lo que pasa es que este gobierno no ha querido entender que la única manera de resolver la desastrosa situación de los servicios públicos de salud, no solamente en el estado Lara sino en Venezuela toda, es mediante el aporte de recursos, que, por cierto, tiene que ser muy una inversión muy cuantiosa, debido a que, dada la situación país que vivimos actualmente, los costos operativos de la salud, vale decir equipos, medicamentos, mantenimientos general de instalaciones físicas, son ahora demasiado altos”.

-Y no hay otra manera de resolverlos –prosiguió-, sino mediante el aporte de recursos, no hay otra,  pero que no sean simples paliativos: Que si arreglamos un equipo allí, que si colocamos una puerta allá, que si hicimos un operativo de salud más allá… No, señor. Ésos, repito, son simples paliativos que en nada solucionan el meollo del grave problema de la salud en Lara y en Venezuela. Tiene que ser una solución integral.

Luego, halando un tanto sarcásticamente, aseveró:

-¡Ahhh… Pero sí hay para comprar no sé  aviones de guerra a Rusia, cada uno de los cuales, según tengo entendido, costó 30 millones de dólares, de los cuales, dicho sea de paso, ya dos se han caído, y también sobraron recursos para comprar millares de fusiles Khalasnikov, cuando resulta que Venezuela no está en guerra con ningún país, ni hemos tenido aquí guerra alguna desde las luchas independentistas, y eso fue en el siglo XXIII.

“HUBIERA BASTADO…”

-Mira: Con 50 millones de dólares que se hubieran podido apartar de ese derroche “de compras de guerra” hubiera bastado para arreglar, o reparar, todas las deficiencias y todas las carencias del Hospital Central “Antonio María Pineda”. Se lo hubiera podido poner como una clínica, pues, pero no ha habido durante este gobierno voluntad política para ello, sino para otras “prioridades”, pero de los gobernantes, y no del pueblo.

-¿Y por qué señalo que hay que invertir mucho dinero? Pues sencillamente porque es la única manera de que los centros asistenciales públicos puedan prestar un servicio de calidad, de verdadera calidad, tal como se lo merece este pueblo, que bastante ha sido engañado con falsas promesas. Y conste que esto mismo lo decía yo cuando fui director de salud, pero, por supuesto, el gobierno nacional nunca aportó los recursos necesarios para mejorar esos servicios.

Y  refiriéndose solamente al Hospital Central “Antonio María Pineda”, de Barquisimeto, “entre muchas otras carencias”, citó que allí no hay tomógrafo que funcione, porque el que hay tiene muchos años dañado; no tiene resonador magnético, y tiene una gran cantidad de equipos dañados, que sería largo enumerar aquí. De paso, tampoco hay allí ni técnicos ni repuestos, y no hay artefactos de los denominados BLG para los recién nacidos.

Ahora bien, hay  que imaginarse entonces cómo estarán funcionando los demás centros asistenciales del estado Lara y del país.

-Así –prosiguió-, en Lara, hay poco más de 50 quirófanos en los distintos centros de salud que aquí funcionan de los que un 70 por ciento, aproximadamente,  ciertamente están equipados para operar, pero que no lo hacen simplemente porque no hay material médico-quirúrgico; no hay insumos, no hay anestésicos, y muchos enfermeros especializados y no especializados, anestesiólogos y cirujanos especialistas se fueron del país en busca de mejor calidad de vida, una calidad de vida que aquí en Venezuela seguramente no van a encontrar, a pesar de que se la merecen.

Fuente: El informador