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Miles de españoles se enfrentan cada noche a la pesadilla de no poder conciliar el sueño con normalidad

El insomnio es el trastorno del sueño más frecuente y uno de los que mayor trascendencia sanitaria y social tiene tal y como lo define la guía de Salud. El paciente con insomnio se queja principalmente de su insatisfacción con la calidad y/o cantidad del sueño. Esta insatisfacción puede provenir de la dificultad que tiene para quedarse dormido o para mantener el sueño a lo largo de la noche, así como del número de despertares precoces que sufre. El doctor Enrique Guerra Gómez, psiquiatra, nos aporta algunas claves de este habitual trastorno.

Conocer la epidemiología del insomnio ayuda a entender la relevancia clínica de este trastorno. Hay pocos estudios en España que hayan analizado la prevalencia del insomnio,

y no existe ninguno que haya analizado su incidencia. A pesar de ello, los datos acerca de la prevalencia del insomnio en España coinciden con aquellos de otros países occidentales

Los trastornos del sueño pueden venir dados por un exceso (hipersomnia) o por una falta (hiposomnia o insomnio) del mismo. Estos trastornos pueden ser causados por enfermedades médicas y neurológicas, así como enfermedades psiquiátricas como trastornos afectivos, trastornos de ansiedad, esquizofrenia, abusos de sustancias y demencias. Algunos pacientes con trastorno del sueño necesitan medicación subministrada por un médico.

Tratamiento no farmacológico para el trastorno del sueño

La higiene del sueño consiste en una serie de medidas no farmacológicas para favorecer el sueño. Entre estas medidas se encuentran:

– Establecer horarios regulares a la hora de acostarse y levantarse.

– Cenar ligero, así como evitar tomar café o té pasadas las 17h.

– No hacer ejercicio intenso en las últimas horas de la tarde, pero sí hacer ejercicio adecuado a la edad durante el día.

– Evitar la sobreestimulación visual y auditiva antes de dormir, como puede ser el ordenador, la televisión o la lectura. Si esto se hace, el contenido debe ser poco emocionante para evitar que se excite el cerebro.

– Consumir alcohol de forma esporádica o moderada, pero es mejor si se puede suprimir. Hay que evitarlo si se toman fármacos y es importante que no se consuma durante la cena.

– Tomar infusiones sedantes, calientes y con miel. Es recomendable obtener asesoramiento de un herbolario.

Tratamientos psicofármacos para el trastorno del sueño

En muchas ocasiones es necesario medicar al paciente para que pueda dormir con normalidad. El fármaco suministrado irá en función de las modalidades básicas de insomnio:

– De conciliación: se suministran hipnóticos.

– De mantenimiento: El paciente duerme de forma intermitente y suele sufrir pesadillas, se prescribe ansioliticos

– Insomnio tardío. La persona se despierta mas temprano; se dan dosis bajas de antidepresivos sedantes. Suele ser correlato de un cuadro depresivo muy leve en el que solo aparece este síntoma.

– Insomnio mixto: se combinan los psicofármacos antes expuestos, cada uno en la dosis que corresponda.

Es importante que estos fármacos siempre sean prescritos por un médico general, internista o psiquiatra, en la menor dosis posible y durante un tiempo limitado para evitar la dependencia.

Recomendaciones sobre el tratamiento para el trastorno del sueño

El paciente debe evitar el abuso de los fármacos, es decir, no debe tomar más dosis de las que hay prescrita. De la misma manera, se debe dejar de tomar la medicación cuando el médico lo haya indicado, no hay que alargar el tratamiento por voluntad propia. Todo ello para evitar la automedicación a veces favorecida por seguir algunos contenidos de Internet que solo un médico puede interpretarlos.

Fuente: La Razón