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El país recibe la visita de más alto rango de la ONU en las dos últimas décadas

Mark Lowcock es el funcionario de Naciones Unidas con más alto rango que ha visitado Venezuela en las últimas dos décadas. Lowcock, quien es el subsecretario general de Asuntos Humanitarios y coordinador de Ayuda de Emergencia de las Naciones Unidas, pidió en Caracas a Gobierno y oposición encontrar una «solución política» que permita detener la crisis humanitaria.
Experto en crisis humanitarias y ayudas de emergencia, Lowcock emitió ayer una declaración luego de dos días de visitas a centros hospitalarios, comunidades afectadas por la crisis, y tras sostener entrevistas privadas con altos representantes de Gobierno y oposición.

El alto funcionario de la ONU destacó que, en sus reuniones con miembros del Gobierno y de la Asamblea Nacional, ha encontrado que, pese a las divisiones políticas, hay una voluntad común de abordar la situación humanitaria. A su juicio, «solo una solución política puede detener el sufrimiento en Venezuela».

Lowcock se reunió con el canciller Jorge Arreaza y el jefe parlamentario Juan Guaidó, reconocido como mandatario encargado por medio centenar de países que consideran «ilegítimo» a Maduro.

Según el subsecretario general de la ONU, le planteó a Arreaza y a Guaidó la postura humanitaria del organismo que dirige: «Todas las partes deben respetar nuestro enfoque humanitario de principios y no manipular la asistencia basada en las necesidades. El sufrimiento humano no es un arma política».

Guaidó, en una declaración posterior a lo indicado por Lowcock, señaló que advirtió a la ONU sobre las graves consecuencias en el sector salud. «La crisis humanitaria está a punto de convertirse en una catástrofe humanitaria», sostuvo.

La gravedad de la situación fue constatada en el terreno por Lowcock: «Los pacientes hospitalizados, muchos de los cuales ya están gravemente enfermos, corren un alto riesgo de perder la vida a causa de las nuevas infecciones que están adquiriendo mientras están en el hospital, ya que no es posible realizar una limpieza y desinfección básica. Todo esto se ve agravado por la falta de medicamentos y la escasez de médicos y enfermeras para administrarlos».

«Se trata de una visita muy significativa. Si visualizamos tres cabezas principales en el sistema de Naciones Unidas, esta es la tercera y que coordina todos los esfuerzos humanitarios en el ámbito de la ONU», resaltó a DIARIO DE CUBA el activista venezolano Feliciano Reyna.

Reyna, fundador de la ONG Acción Solidaria, que cumplió 24 años en días recientes, dijo que había sido una demanda de las organizaciones de la sociedad civil que Lowcock visitara Venezuela. «Es sumamente significativo que pudiera constatar la situación en el terreno, encontrarse con personas y ver de primera mano la grave situación», recalcó.

El activista precisó que el alto funcionario de la ONU se reunión con organizaciones no gubernamentales venezolanas y extranjeras, todas vinculadas a la ayuda humanitaria, y que ese gesto también ha sido un espaldarazo para la labor que viene desarrollando la sociedad civil.

«A pesar de la gravedad de la situación, también me ha impresionado la solidaridad de las personas que se apoyan mutuamente», comentó Lowcock.

Reyna, por su parte, recordó que la crisis venezolana desafía de forma particular a la ONU y en general a la comunidad internacional. Se ha llegado a una grave situación de crisis humanitaria sin que haya ocurrido una guerra o una catástrofe natural, asimismo la agudización de la crisis ha ocurrido en muy corto tiempo.

La ONU ha insistido en que siete millones de venezolanos, dentro del país, necesitan asistencia para alimentarse o de tipo sanitaria.  Varias ONG venezolanas y activistas, como el propio Reyna, estiman que la cifra es mucho mayor, por encima de los 12 millones.


Además, en los últimos cuatro años alrededor de 4,5 millones de venezolanos emigraron de forma masiva y precaria, por lo que también deben movilizarse recursos y estrategias de atención en los lugares de acogida, principalmente países de Sudamérica.

Fuente: Diario de Cuba