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El gobierno de Maduro se caracteriza en materia de información pública por dos características fundamentales. La primera, ocultar información que debería ser pública. Por ejemplo, no publican las Memoria y Cuenta de cada ministerio. El Instituto Nacional de Estadísticas dejó de publicar las cifras de pobreza, pues creció tanto que prefierió mantener en secreto los datos. Dejaron de publicarse los boletines epidemiológicos. La segunda característica es mentir.

La mitomanía como política

Así se afirma un incremento significativo en la construcción de viviendas, en un contexto de profunda crisis del sector construcción. Llevan más de cinco años sin concluir cientos de edificios en Caracas, pero todos los días lanzan una cifra de crecimiento de entrega de viviendas. La deserción escolar aumenta por el hambre y la migración forzada, pero el ministro de educación afirma aumentó la matrícula escolar en primaria.

En materia de alimentación el gobierno también oculta cifras, así como en materia de inflación. Pero como está obligado a suministrar cifras a diversos organismos internacionales, por esa vía llegan a Venezuela muchas informaciones que la dictadura oculta.

En el más reciente informe de la agencia de la Organización de las Naciones Unidas para la alimentación conocida por sus siglas FAO ( Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) denominado “El estado de la seguridad alimentaria y nutrición en el mundo”, queda evidenciado tanto el incremento del hambre en el país como la destrucción de salario por la alta inflación, lo que significa acentuación de las penurias para las familias sobre todo las de escasos recursos.

Según el informe, en la República Bolivariana de Venezuela, la prevalencia de la subalimentación casi se cuadruplicó, al pasar del 6,4% en 2012-14 al 21,2% en 2016-18 . Durante el mismo período, se informó de que la inflación en el país había alcanzado el 10 000 000% aproximadamente y el crecimiento real del PIB se deterioró, al pasar del -3,9% en 2014 al -25% estimado en 2018. En palabras sencillas: aumentó el hambre y la desnutrición.

Más miseria

En abril de 2019 el reporte “Alertas Tempranas sobre Seguridad Alimentaria y Agricultura Abril-Junio 2019” de FAO en Emergencias, colocó a Venezuela entre los diez países del mundo que atravesarán en los próximos meses los más altos riesgos para su seguridad alimentaria y su agricultura. De acuerdo al diagnóstico, Venezuela se sitúa -luego de Yemen y Sudán del Sur-, como el tercer país con el más alto riesgo de deterioro significativo de la situación alimentaria y de su agricultura para el recién finalizado trimestre abril-junio.

El autodenominado gobierno obrero lo único que le viene garantizando a las familias humildes en Venezuela es aumento de la miseria. Y debemos destacar que esas cifras son de una realidad antes que el gobierno de Estados Unidos y otros gobiernos iniciaran sanciones económicas. Las sanciones empezaron en noviembre de 2018. Por lo tanto miente el gobierno cuando justifica la grave situación social de nuestro país por efecto de las sanciones.

La crisis es resultado de la ineficacia, indolencia y corrupción de Maduro y su cúpula. Se sostienen en el poder a punta de represión, garantizando una mayor destrucción de la economía, un acelerado proceso de deterioro de las condiciones de vida y expulsando forzosamente a millones de venezolanos y venezolanas a cruzar las fronteras buscando un destino mejor. Maduro es sinónimo de ruina y hambre.

Fuente: Efecto Cocuyo / Opinión Marino Alvarado