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Cuando Philip Dzwonkiewicz ganó el concurso Mr. Gay Inglaterra 2018, quiso usar su fama para hablar sobre el VIH. Tras muchos años luchando contra su estado serológico positivo, ya no quería seguir escondiéndose.

 «Ahora vivo», señaló. «Vivo abiertamente y siento como que me he quitado un enorme peso de encima».

Al año siguiente, cuando participó en Mr. Gay Europa 2018, donde quedó finalista, volvió a utilizar la situación para hacer visible el VIH. «Lo que a mí todavía me sorprende es cómo la gente me dice: “No parece que tengas el VIH”. Eso demuestra los falsos mitos que a día de hoy aún existen», dijo.

Bailarín y actor, este londinense de corazón aceptó sin dudar la oportunidad de ser el protagonista de un documental. El vídeo, titulado Jus+ Like Me, muestra cómo el señor Dzwonkiewicz aceptó su estado serológico y cómo aquello afectó a sus relaciones con sus compañeros y su familia. Desde su lanzamiento, el vídeo ha ganado los Premios del Cine Europeo y el Festival Internacional de Cine Queen Palm de California, y quedó semifinalista en los Premios de Cine Independiente Británico y en el Festival ARFF de Berlín.

«Como sudafricano, era consciente de la realidad del sida. Sin embargo, lo que me sorprendió enormemente fue la gran cantidad de gente que, tras ver la película, alzó la voz para compartir su historia y hablar de su vida con el VIH», confesó Tom Falck, productor ejecutivo de la película. Para él, la historia del señor Dzwonkiewicz tenía un gran potencial, puesto que el ocultar su estado le costó una relación. Aun así, respeta a todos aquellos que optan por no revelar su estado serológico. «Para mí, la historia de Phil inspira, es auténtica. Empatizas con ella, resulta sencillo meterte en la piel del protagonista», apuntó.

La respuesta general ha sido muy positiva, pero los productores se dieron cuenta de que el estigma aún existe.   «Los mensajes de odio que encontramos en las redes sociales validaron al 100 % lo que perseguíamos», explicó el señor Falck. «No podemos quedarnos atrás, ser meros espectadores, hemos de plantarle cara a las injusticias y la discriminación».

En la película el señor Dzwonkiewicz insiste en que su deseo es que el documental ayude a alguien «exactamente igual que yo» (just like me). Él, el señor Falck y el director Samuel Douek iniciaron una campaña, #JUSTLIKEME, para mantener el diálogo y concienciar. Esperan que anime a otros a seguir adelante y compartir sus historias.

El señor Dzwonkiewick explicó que llevaba años aconsejando de manera informal a amigos, pero que ahora formaba parte del grupo de apoyo a iguales de Positive East, una organización no gubernamental centrada en ofrecer servicios de apoyo al VIH. «Quiero aportar mi granito de arena y ayudar a la gente de la manera que sea», comentó. Su trabajo apoyando a sus iguales ha abierto los ojos a otras comunidades.

«La población con la que trato es muy diferente a mi círculo social, pero los viajes que las personas describen se asemejan mucho unos a otros», comparte el señor Dzwonkiewcz. Defiende con firmeza el apoyo mutuo entre iguales y recuerda cómo 56 Dean Street, la mayor clínica pública de Londres dedicada a la salud sexual, lo había ayudado a él durante todo el trayecto desde las pruebas hasta el tratamiento y la asimilación del mensaje indetectable = intransmisible. El señor Dzwonkiewick, al igual que el resto de las personas que siguen un tratamiento antirretrovírico diario, no puede transmitir el VIH puesto que el virus es indetectable en su sangre.

«Al estar allí rodeado de consejos, apoyo y asesoramiento, gané una enorme calidad de vida», admitió al referirse a 56 Dean Street.

 «El VIH no me define», resaltó. «Soy como cualquier otra persona que trata de vivir su vida al máximo».

Fuente: ONUSIDA