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Casi una de cada tres personas en el mundo ha sido infectada con el virus de la hepatitis B, y una persona de cada doce vive con hepatitis B crónica o infección crónica por el virus de la hepatitis B

“Las raíces de la planta de onoto, muy recomendadas popularmente para la hepatitis, no sirven para tratarla”, indicó Gerka Tremont, médico especializado en gastroenterología.

“Todos esos productos herborios no han sido bien estudiados. Puede haber contraindicaciones y reacciones alérgicas que produzcan un mayor daño hepatocelular, lo que se traduce en un incremento del valor de las pruebas hepáticas y la alteración de la historia natural del progreso de la hepatitis”, señaló.

“Pueden producirse incluso recaídas en pacientes que ya habían presentado mejoras importantes”, subrayó.

Explicó que cuando se sospeche de una hepatitis debe acudirse al médico especialista. “De esa forma se determinará incluso qué tipo de enfermedad padece”, afirmó.

“En el caso de la hepatitis A, la más común, el tratamiento es sintomático, cuidados en la alimentación y reposo. Puede durar en promedio tres semanas”, explicó.

Reiteró que el paciente no debe automedicarse.

Señaló que los casos de hepatitis B y C son más delicados porque en los centros de salud venezolanos desde hace ya varios años no se reciben antivirales para el tratamiento. Destacó que tampoco hay cifras oficiales que permitan definir políticas de salud pública.

Peligrosa enfermedad

El 28 de julio pasado se conmemoró el Día Mundial de la Hepatitis, designado en la Asamblea Mundial de la Salud de 2010.

“El Día Mundial de la Hepatitis se destina a proporcionar una oportunidad para la educación y una mayor comprensión de las hepatitis virales como un problema mundial de salud pública, y para estimular el fortalecimiento de las medidas de prevención y control de dicha enfermedad en todos los países el mundo”, se indica en un instructivo de la Organización Panamericana de la Salud.

Agrega:  “La hepatitis es una de las enfermedades infecciosas más frecuentes, y de consecuencias graves en la salud en el mundo, pero mucha gente –incluidos los tomadores de decisiones y promotores de políticas de salud– carece de conocimiento o está muy poco informada acerca del impacto negativo de este problema de salud mundial”.

La hepatitis “es una inflamación del hígado, causada comúnmente por una infección viral”.

El instructivo detalla que hay cinco virus principales de la hepatitis, denominados como tipos A, B, C, D y E: “Estos cinco tipos son de gran preocupación debido a las enfermedades y muertes que causan, y a la posibilidad de brotes y potencial de propagación epidémica. En particular, los tipos B y C conducen a la enfermedad crónica en cientos de millones de personas y, en conjunto, son la causa más común de cirrosis hepática y cáncer”.

La hepatitis es un problema de salud global porque alrededor de 1 millón de muertes anuales se atribuyen a infecciones de hepatitis viral. La hepatitis B y C son la principal causa de cáncer de hígado del mundo, lo que representa 78% de los casos registrados, señala la OPS: “Casi 1 de cada 3 personas en el mundo (aproximadamente 2 billones de personas) ha sido infectada por el virus de la hepatitis B, y 1 persona de cada 12 (más de 520 millones de personas) vive con hepatitis B crónica o infección crónica por el virus de la hepatitis B. Aunque la mayoría de las personas que han sido infectadas con estos virus no son conscientes de su infección, se enfrentan a la posibilidad de desarrollar enfermedades hepáticas debilitantes”.

La ONG Acceso a la Justicia recordó que en Venezuela no se publica desde hace dos años el Boletín Epidemiológico, por lo que no hay datos actualizados sobre la hepatitis en el país, lo que imposibilita definir líneas de acción y vigilancia contra esa enfermedad.

“En una jornada como el Día Mundial contra la Hepatitis recordamos que en Venezuela la dictadura ha llevado al colapso del sistema de salud en el país, lo que ha afectado la salud de millones de enfermos crónicos por la escasez de medicamentos”, subrayó a través de su cuenta en Twitter.

Fuente: El Nacional