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Mantener espacios placenteros es algo clave para Pablo Canelones. Para Verónica Oliveros es fundamental la capacidad de reinvención

Una de dos: o sobrevivimos y estamos siempre a la espera de un tablazo, o intentamos vivir en medio del maremágnum. Entre sobrevivir y vivir hay un trecho grande, y se trata de lo segundo.

Dos de los expertos en salud mental y coaching que permanecen en Venezuela -Verónica Oliveros y Pablo Canelones- coinciden en la necesidad de reinventarnos y de aceptar las cosas nuevas, además de la flexibilidad para adaptarse a las nuevas situaciones.

«Nos tenemos que acostumbrar a tener un nuevo círculo de amigos», plantea Oliveros, porque muchos de los que antes estaban ya se marcharon en la ola de migraciones. Pero, hablando de círculos, también exhorta a cerrar ciclos, porque eso «ayuda a mantener la sanidad mental y la espiritual».

Quedarse en la espera pasiva de que las cosas cambien no ayuda, enfatiza Pablo Canelones. «Necesitamos aspectos placenteros y hacer las cosas que nos gustan, como escuchar música o hablar en familia», propone.

Hay que hacer lo posible, ratifica, «por no contaminar ese espacio individual» que es el hogar y la familia. «Es nuestro microespacio de poder, de sosiego, para tener tranquilidad, intercambio con familiares y amigos. Está probado que eso disminuye el estrés».

Formado en psicología y uno de los pioneros de la psiconeuroinmunología en Venezuela, Canelones recomienda hacer ejercicios respiratorios «para respirar lenta y profundamente y que la respuesta fisiológica sea diferente de la alarma». Es no solo un seguro de vida, sino una forma real de «poder cambiar las situaciones” difíciles que afrontamos a diario.

Fuente: Contrapunto