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Investigadores descubrieron que las células del sistema inmune encargadas de destruir a las cancerosas fallan ante el exceso de grasa en el organismo

Aunque desde hace años los oncólogos han estado advirtiendo sobre la relación entre el exceso de peso y el desarrollo de diversos tumores malignos, se trata de un vínculo cuyos mecanismos no están completamente claros.

Ahora, investigadores del Trinity College de la Universidad de Dublín (Irlanda) acaban de publicar un estudio que aporta evidencias sobre el tema.

Publicado este miércoles en la revista médica Nature Immunology, el trabajo concluyó que la obesidad limita la vigilancia inmunológica, un sistema de defensa del organismo que reconoce y destruye las células tumorales antes de que estas crezcan y se multipliquen de forma descontrolada.

El hallazgo no es menor, si se considera que más de un tercio de los adultos en el mundo tiene sobrepeso.

«A pesar del aumento de la conciencia pública, la prevalencia de la obesidad y sus enfermedades relacionadas continúa. Por lo tanto, existe una mayor urgencia para comprender las vías por las cuales la obesidad causa cáncer, para así desarrollar nuevas estrategias para prevenir su progresión», dijo Lydia Lynch, autora principal del estudio y profesora de inmunología en Trinity College.

Su equipo trabajó con células humanas llamadas NK o natural killers (asesinas naturales), las cuales forman parte del sistema inmune y cuya función es destruir a las cancerosas.

Luego de implantarlas en ratones, descubrieron que estas se obstruyen y reducen su capacidad para funcionar en los individuos obesos debido al exceso de grasa en su cuerpo.

«Es un trabajo muy relevante porque hasta ahora se sabía muy poco del impacto de la obesidad en el sistema inmune», comenta Eva Bustamante, licenciada en bioquímica y jefa de oncogenómica de la Fundación Arturo López Pérez.

«El estudio indica que aunque la grasa no impide que las células defensoras reconozcan a las tumorales, sí impide que las destruyan», explica la especialista. Y agrega: «Acá vemos que hay un claro deterioro del sistema inmunológico, una evidencia fuerte y concreta de que se aumenta el riesgo de padecer cáncer», añade.

Pese a ello, la segunda parte del estudio arrojó una buena noticia: los científicos pudieron reprogramar estas células para que retomaran sus funciones, lo que abre una ventana a la creación de posibles fármacos.

Sin embargo, la doctora Bustamante cree que el mejor enfoque es la prevención. Lo mismo opina Rodrigo Muñoz, director del centro de Tratamiento de la Obesidad de la Red de Salud UC Christus e investigador de la Universidad Católica.

«Estudios anteriores han encontrado otros mecanismos de la obesidad que explican la aparición del cáncer», dice Muñoz. «Hoy se sabe que las células adiposas secretan elementos que favorecen la proliferación de células malignas, de manera tal que lo principal es prevenir», puntualiza el médico.

Evidencia

Al menos 13 tipos de cáncer están relacionados con la obesidad, como el de esófago, colon, mama, endometrio y riñón, según la Organización Mundial de la Salud.

Fuente: El Nacional