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El Centro de Acción y Defensa por los Derechos Humanos (CADEF) surge de la iniciativa de jóvenes comprometidos y dispuestos a formar, capacitar y brindar herramientas necesarias para el empoderamiento de nuevas generaciones de ciudadanos participativos en la activa reivindicación de los derechos humanos

Carlos Guerra es miembro de (CADEF) y al ser consultado acerca del trabajo de incidencia de la organización frente a la emergencia humanitaria asegura que el enfoque diario que mantienen desde su creación es precisamente la exigencia al Estado venezolano a que cumpla con su responsabilidad de brindar garantías para el ejercicio de los derechos fundamentales en materia de alimentación y salud de manera eficaz, eficiente y sin políticas de discriminación.

“Durante está visible emergencia humanitaria nuestra ONG se aboca a ser potencialmente un agente de cambio para no abandonar los espacios. Es el momento en el que la gente necesita de jóvenes comprometidos a través de la exigencia y el respeto por los derechos humanos de quienes viven en situación de vulnerabilidad como las personas en condición de calle”.

La crisis pasó a emergencia humanitaria

Para estos jóvenes no se puede seguir hablando de crisis en el país, la emergencia humanitaria es visible y el Estado debe actuar frente a esto y parar inmediatamente el dolor de millones de familias venezolanas.

“Si pudiésemos seguir impulsando las jornadas de alimentación para personas que viven en situación de calle lo haríamos sin duda. Sabemos que el incremento de niños, niñas jóvenes y adultos en la mendicidad es desproporcional”, aseveró Guerra resaltando que la organización no ha transformado su ámbito de acción ya que el objetivo fundamental es lograr que los jóvenes sean líderes de acciones en defensa de derechos humanos asumiendo con convicción y responsabilidad desde diferentes y comunidades la promoción, difusión y defensa de los derechos humanos con una visión humanista.

“Somos una organización o un equipo determinado por los valores de la libertad, justicia e igualdad de todos los seres humanos, frente a todo lo que está ocurriendo, vemos en cada jornada de alimentación que somos una gota de esperanza en medio de un mar de desesperanza”.

Documentar es imprescindible en Cadef

El equipo de la organización está consciente en que la solidaridad es importante, pero a la par, se encarga de documentar las violaciones de derechos humanos para contribuir efectivamente en la construcción de la memoria histórica del país y lograr sentirse satisfechos en ser parte del cambio.

“Levantamos datas de personas que están en situación de mendicidad para poder hacer las denuncias respectivas, las visibilizamos, las redactamos y las posicionamos por medio de comunicados periódicos en virtud de la situación que vivimos” señaló Guerra.

Para la organización es importante continuar fomentando la exigencia al Estado venezolano en cuanto a la reivindicación de los derechos humanos. Están convencidos en que se debe continuar exigiendo garantías oportunas y eficientes para el goce y disfrute de los derechos en el país. “Los jóvenes a pesar de lo desanimados que pueden encontrarse, están esperanzados en que cuando todo esto pase podrán ser parte de quienes aportaron en la reivindicación de los derechos humanos”.

La empatía y la solidaridad como prioridad

“Con el tema de la emergencia humanitaria son muchos los jóvenes venezolanos que están siendo afectados y en la calle, en cada jornada, vemos a personas que no pasan los 30 años y efectivamente eso produce una gran carga emocional”. El activista señala que CADEF siempre ha trabajado temas coyunturales desde el empoderamiento de las nuevas generaciones y aunque la organización surgió por la preocupación de la existencia de jóvenes en contextos deshumanizadores violatorios de derechos humanos han visto como la situación se viene agravando con mayor rapidez en los últimos años.

La metodología de trabajo de Cadef respecto a lo que hacen se ajusta a lo que tiene que ver con el tema de la ayuda humanitaria en temas de alimentación o medicina. Es por ello que el pasado 7 de marzo llevaron a cabo una jornada de alimentación en el sector El Cementerio de Caracas, en alianza con la fundación Hazlo Posible para beneficiar con comida a 120 niños y niñas de la zona.

“La escasez, el alto costo de los productos y otras situaciones han llevado a muchos padres y madres de familias venezolanas a pedir en las calles para cubrir las necesidades de sus hijos e hijas. Para nadie es un secreto la emergencia humanitaria que atraviesa Venezuela ni que la población más joven es una de las más afectadas, quienes muchas veces a causa de la escasez de alimentos y la pobreza, no tienen la capacidad de ingerir los nutrientes necesarios para una vida saludable y por todo esto salimos a la calle a apoyar”.

La cooperación internacional es necesaria

Desde CADEF consideran necesaria la cooperación internacional frente al contexto actual venezolano, ya que la dura realidad que atraviesa la población venezolana hace imprescindible la ayuda y cooperación desde otros países con una mayor estabilidad. “Sabemos que nuestra economía está muy fracturada y que, aunque pudiese existir algunos programas sociales para mitigar la crisis implementados por el gobierno venezolano, nunca va a ser suficiente como para garantizar el derecho a la salud y el derecho a los medicamentos de todos los ciudadanos en general en un corto plazo”.

Para estos jóvenes la alianza con otras organizaciones es fundamental ya que el apoyo y la solidaridad desde todas las áreas de acción ayuda a que más personas se preparen en el activismo y la exigencia de derechos en un momento en el que país enfrenta la más cruenta crisis de derechos humanos.

Si quieres conocer y apoyarlos en sus actividades, escribe a su correo ongcadef@gmail.com, búscalos en Twitter e Instagram como @_cadef o visita su web CADEF