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En el informe “Mujeres al Límite” se concluye  que la emergencia humanitaria compleja en Venezuela  ha aumentado las brechas de género en el ejercicio de los derechos a la salud (particularmente sexual y reproductiva), la alimentación, el trabajo y una vida libre de violencia

 

La emergencia humanitaria compleja también destruyó la garantía de parir (y nacer) con salud en Venezuela. Estadísticas oficiales indican que entre abril y junio de 2018 ingresaron a Colombia 8.209 embarazadas venezolanas, 6.304 (76,7%) de las cuales no tenían control prenatal. Y en el otro extremo geográfico de la migración forzada, en el estado brasilero de Roraima, 10% de los partos registrados entre enero de 2017 y marzo de 2018, correspondieron a embarazadas venezolanas que huyeron del país para no morir en el parto.

Los retrocesos en salud sexual y reproductiva destacan en el informe “Mujeres al Límite 2019”, divulgado este 17 de mayo y elaborado por  la coalición Equivalencias en Acción, integrada por las organizaciones no gubernamentales Asociación Venezolana de Educación Sexual Alternativa (Avesa), Mujeres en Línea, Centro de Justicia y Paz (Cepaz) y  Centro Hispanoamericano para la Mujer Freya.

“La combinación de una ausencia de políticas públicas en salud sexual y reproductiva, el colapso del sistema público de salud y la escasez de métodos anticonceptivos ha generado serias implicaciones en el disfrute de los derechos y la salud sexual y reproductiva de las mujeres venezolanas”, se señala en el informe, que también cita los resultados de los estudios de Cáritas que indican que 21% de las embarazadas evaluadas entre julio y septiembre de 2018 sufrían desnutrición aguda y 24% de ellas eran menores de 19 años de edad.

“Ante la ausencia de respuestas de parte de entes oficiales, la opción para muchas mujeres venezolanas (…) ha sido cruzar la frontera hacia Colombia o hacia Brasil”, se indica en el documento. Pero, en algunos casos, no se alcanza a salvar vidas: tres de cuatro abortos realizados a extranjeras en Colombia corresponden a venezolanas, según una investigación de la organización no gubernamental colombiana Profamilia, citada en el informe Mujeres al Límite.

Desde hace dos años el Estado venezolano mantiene ocultas las estadísticas oficiales sobre mortalidad materna. Sin embargo, el estudio realizado por Equivalencias en Acción en cuatro centros de salud del país (Maternidad Concepción Palacios, en Caracas; Hospital Victorino Santaella, en Los Teques; Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera, en Maracay; y Maternidad del Sur, en Valencia) reveló que por cada cuatro partos hubo un aborto, durante el lapso entre agosto y diciembre de 2018.

“Se registró un total de 2.246 abortos, lo que representa 15 abortos diarios en promedio”, se precisa en el informe. Pero ello no tendría nada que ver con decisiones voluntarias de interrumpir el embarazo: “Expertos consultados aseguran que esto se debe a las deficiencias nutricionales y a la falta de atención prenatal en el caso de los abortos espontáneos, y en el de los inducidos lo asocian a las fallas en la planificación familiar y las dificultades en el acceso a métodos anticonceptivos”.

Luisa Kislinguer, de Mujeres en Línea, dijo que los cálculos más conservadores indican que la tasa de mortalidad materna en Venezuela oscila entre 110 y 112 mujeres por cada 100.000 nacidos vivos registrados. “Esta situación está asociada a la precariedad en los centros de salud. En los cuatro que evaluamos no había servicios de laboratorio ni de alimentación. Apenas en la Maternidad Concepción Palacios ofrecen almuerzo de lunes a viernes”, explicó. La principal causa de muerte materna, según el estudio, es la hipertensión. Y en Venezuela escasean los medicamentos para tratar la enfermedad.

Magdymar León, de Avesa, insistió en señalar que la emergencia humanitaria compleja en Venezuela ha aumentado las brechas de género, pues las mujeres pierden autonomía al quedar excluidas del sistema educativo y del mercado de trabajo, y permanecer confinadas al rol de reproductoras y cuidadoras.

Por la dificultad de acceso a métodos anticonceptivos, cuyo déficit ronda 90% según cifras de Federación Farmacéutica de Venezuela citadas en el informe, y que, además, tienen un costo que la mayoría no puede pagar, el embarazo adolescente  ha aumentado en el país. Según el Fondo de Población de Naciones Unidas, de cada 1.000 nacimientos 95 corresponden a madres venezolanas de entre 15 y 19 años de edad, lo cual ubica a Venezuela en el tercer lugar del ranking de América Latina y el Caribe. La representante de Avesa agregó que 27% de los partos son de madres de entre 13 y 19 años de edad y que se eleva a 29% en los sectores más empobrecidos de la población.

Kislinguer resumió lo que la coalición Equivalencias en Acción califica de retroceso inédito en materia de derechos de las mujeres: “Vivimos como en el siglo XIX: sin métodos de planificación familiar, sin anticonceptivos  y limitadas al rol de madre”.

Fuente: Proiuris / EdgarLopez